
Campanario
La torre de San Romualdo además de ser la torre de la catedral también es un campanario. Los campanarios nos han llegado desde finales del medievo y originalmente alojaban la campana de la ciudad y posteriormente también un reloj y un carillón. Éstos regían la vida de la comunidad. El antiguo condado de Flandes era una de las regiones más urbanizadas y prósperas de la Europa medieval. Los campanarios no sólo cumplían una función práctica; levantar campanarios era asimismo una cuestión de prestigio. Hoy en día el sonido de las campanas continua remarcando la presencia secular de torres eclesiásticas y campanarios y forma una parte destacada del paisaje urbano flamenco y en especial del malinense.
Patrimonio Mundial de la UNESCO
En 1999 el Comité de la UNESCO incluyó el excepcional valor universal de los campanarios de Bélgica y Francia en la lista del Patrimonio Cultural y Natural Mundial, lo que representa un reconocimiento de la calidad histórica y arquitectónica de los campanarios. La posesión de este patrimonio supone una riqueza pero también una responsabilidad que requiere una conservación concienzuda y permanente de los monumentos.
Apertura de un Patrimonio Mundial
Actualmente se está trabajando en distintos lugares para lograr una accesibilidad apropiada a los campanarios. La ciudad de Malinas también pretende abrir estos excepcionales legados. Visitarlos lleva a una mejor comprensión de nuestra historia arquitectónica y urbanística. Además de este modo se ofrece a los visitantes una interesante vista panorámica del núcleo histórico de Malinas y sus alrededores.